martes, 19 de octubre de 2010

Libertad ::: Javier Valls

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ESCLAVO DE LA LIBERTAD


—Ahora eres libre de amarme; no hay nada que te lo impida.

—¿Libre? No. Si te amo, dejaré de serlo.

—¿Y antepones la libertad al amor?

—¿Cómo puedo amar las cuerdas que me atan?

—¿Que te atan? ¿Acaso te sojuzgo? Te doy toda la libertad que quieres.

—No puedes darme lo que ya es mío; mi libertad no te pertenece.

—No se puede vivir sin amor.

—No se puede vivir sin libertad

—Mucha gente lo hace.

—También viven sin amor.

—Pero, la libertad no es más que una quimera.

—Y el amor no es más que un yugo.

—Pero no puedes renunciar a todas las demás cosas en nombre de la libertad. Eso sería como huir de tu propia vida, de lo que te es dado, de todas las posibilidades de elección.

—Yo ya he hecho mi elección.

—Si no eres esclavo del amor, lo serás de cualquier otra cosa.

—Sí, seré esclavo de mi libertad.



Autor: Javier Valls
Tema: Libertad
Título: "Esclavo de la libertad"
Técnica: Texto
Realización: Octubre 2010

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9 comentarios:

ángel Utrillas dijo...

Querido Javier.
No dejas de sorprenderme.
En apenas dieciseis o diecisiete líneas has contado una historia llena de matices y de detalles.
Me llama la atención que no sobra ni una palabra, no hay nada innicesario del tipo- dijo él-, o - respondió ella- en todo momento se sigue el hilo sin ayudas.
Eso sólo lo saben hacer los grandes de la literatura.
Un abrazo artista.

ANA MARÍA ARROYO dijo...

Maravilloso diálogo entretejido sin necesidad de narrador, de apunte extra alguno, de adornos innecesarios y totalmente libre.
Desde luego, has vuelto con toda la calidad a flor de piel.
Abrazo enorme Javier.

CumbresBlogrrascosas dijo...

¡Estos son mis AMIGOS! Lo digo así, en mayúsculas y entre signos de admiración para que todo el que lea sus comentarios sepa que no son neutrales, ni objetivos al cien por cien (ni siquiera al cincuenta).

Ángel, ¡cómo te pasas! El que seas capaz de decir eso en público me llena de orgullo, no por lo que dices explícitamente, sino por el mensaje implícito que conlleva dicha afirmación, y que no es otro que el de la AMISTAD. Gracias por ser y por estar.

Ana, Anuska... tienes la capacidad de ponerme las pilas cada vez que valoras uno de mis escritos. No sabes la importancia que tienen para mí tus comentarios. Gracias por tu calidez y tu amistad.

Os mando un beso y un abrazo... Ya os los repartís...

··· Colectivo TocArte ··· dijo...

Javier, es el tercer comentario que intento publicar.
Decirte que siempre, consigues en tus relatos, ese sentido del humor que tanto te carazteriza, y que me gusta disfrutar.
Es cierto que siempre se es esclavo de algo, o de alguien, aunque no se quiera admitir, y ser esclavo de la libertad, es algo que no lo saben muchos.

Gracias Javier.

Elen.

Gerardo Martín Pujante dijo...

En tu texto, que es un fragmento de la realidad de muchas parejas, se puede percibir la dificultad que conlleva una relación, ¿dónde empieza el espacio de cada uno?, ¿la libertad de uno es la esclavitud del otro?, ¿o viceversa?.

Tema muy interesante el que planteas de manera tan certera.

CumbresBlogrrascosas dijo...

Elen, la tercera en discordia que he de meter en el saco de los AMIGOS. Gracias por tus palabras, niña morena, como te llamaba Delibes. Es un placer ser leído por almas sensibles como tú.

Beso.

CumbresBlogrrascosas dijo...

Uf, Gerardo, con tu comentario pones sobre la mesa una serie de temas sobre los que podríamos estar debatiendo durante días , sin llegar a ningún consenso, como los protagonistas de la historia.

Yo creo que todos hemos de renunciar a una parte de nuestros más íntimos anhelos para poder convivir con los demás, que a su vez hacen lo mismo, en un toma y daca. Los que no llegan al convencimiento de que en esa renuncia está el secreto de la convivencia son aquellos a quienes los demás percibimos como personas solitarias.

Gracias por tu lectura y por tus palabras. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Una conversación muy directa, que no necesariamente sea de pareja.Son dos modos distintos de ver las cosas y que lo has mezclado muy bien.
Enhorabuena!!!

Abrazos,Charo

CumbresBlogrrascosas dijo...

Charo, yo creo que sí es una conversación de pareja, al menos de amantes, pero defendida desde puntos de vista diferentes: de un lado, el amor, del otro la libertad. Lo que exponen los protagonistas es el antagonismo que existe entre estos dos conceptos —casi podríamos decir quimeras—, desde un único punto de vista, como si fueran —quizá lo sean— irreconciliables.

Este tema daría para muchos debates, debates sin solución, por supuesto, como ocurre en el relato.

Un beso.